Zippo, que estaba hecho migas,
se mandó en una picada
chistando a su mala sombra
sin copiloto ni nada.
Zippo va camino del infierno
cagando leches:
no supo repartir sus fichas
y su cielo ennegrece.
Nunca fue un listo de pesos,
siempre un listo de centavos.
Su boca arde en maldiciones
que se tragan mal.
Se va gritando: Cruz Diablo!
por pura cortesía.
El Himno de Tangópolis le dice
(Como al oído...)
que sus aventuras pegan mal
y anuncian poco.
El tipo maduró pronto
y se pudrió bien temprano,
un barro que asfixia esa anguila
es la salvajada.
Si el perro es manso
come la bazofia y no dice nada;
le cuentan las costillas con un palo,
a carcajadas.
Demasiados los moretones,
muy pocos encantamientos.
Son tantos los cocineros
que joden la sopa.
Su rocanrol sangra oídos,
ya que Dios le truchó el boleto.
Zippo, una risa de mil dientes
cargados de azufre.
Cruz Diablo!
Más canciones de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Ver todo
Héroe del Whisky
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Todo un Palo
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
La Parabellum del Buen Psicópata
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Caña Seca y un Membrillo
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Yo Caníbal
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Ella Debe Estar Tan Linda
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Un Ángel para Tu Soledad
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Un Poco de Amor Francés
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Murga Purga
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
La Hija del Fletero
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota